Deseas comenzar a ejercitarte en un gimnasio pero ¿no sabes por dónde empezar?

 

A muchos les pasa, se inscriben en un gimnasio o se apuntan a clases de alguna actividad física, pero conforma pasa el tiempo, se dan cuenta  que es más difícil de lo que creían o que la actividad no es para ellos.  Puede ser que al inicio del año te encuentres muy motivado y con ganas de mejorar tu figura, pero meses después te sientes desmotivado.  

Antes de iniciar a ejercitarte en un gimnasio, hay algunos puntos clave que debes conocer para que así la constancia te resulte más fácil. Y siempre recuerda que si no eres constante no podrás obtener los resultados que deseas. Y si de igual forma, siempre realizas el mismo tipo de ejercicios, te será casi imposible obtener resultados diferentes. Así que toma nota de estos puntos clave que te ayudarán una vez que comiences.

 

Elige EL GIMNASIO que más te convenga

Date un tiempo para pensar que factores son importantes para ti al momento de elegir un gimnasio: ubicación, actividades, precio, etc. Puede ser que no quieras elegir uno que se encuentre muy lejos de casa aunque sea más barato que uno cerca de tu hogar o trabajo. O por ejemplo, si saliendo de tu trabajo el tráfico en esa zona se encuentra en horas pico, puedes optar por elegir un gimnasio cerca de esa zona y así evitarte el tiempo en el tráfico. Algunas personas prefieren los gimnasios que cuenten con regaderas para así poder ir en las mañanas y de ahí ir a sus trabajos. 

Como puedes ver, dependerá de las necesidades y prioridades que tú tengas en mente al elegir donde entrenar.

 

DEFINE CON CLARIDAD TUS OBJETIVOS

¿Por qué deseas ir al gimnasio? Analiza cuáles son los motivos por los cuales deseas ir y que resultados son los que te gustaría obtener. Te ayudará mucho escribirlos y mantenerlos a la vista para que así recuerdes que es lo que te motiva a estarte ejercitando con frecuencia.

Es muy importante que definas con calma cada uno de ellos, te recomendamos que te enfoques en los siguientes:
-¿Cuándo? : Anota que días son los que quieres destinar a la semana para ejercitarte. Toma en cuenta otras actividades que tengas para que así definas el marco de tiempo que tienes para ir al gimnasio.

-¿Cuánto? : El tiempo que le dedicarás a hacer ejercicio cada semana y día. Define los días que vas a ir y cuánto tiempo invertirás en el gimnasio.

-¿Cómo? : Básicamente anotar la serie de pasos que debes seguir para llegar al gimnasio y poder realizar tu rutina. Estos pasos inician desde que cambias tu ropa, sales de tu casa, etc.
 
-¿Para qué? : Aquí debes definir tu motivación principal, aquello que te hace querer ir al gimnasio.

-¿Por qué? : ¿Cuál es el resultado final que te gustaría ver? Tal vez es un abdomen marcado, unas piernas tonificadas o simplemente mejorar tu salud, anótalos y recuerda que la constancia es muy importante para conseguir lo que quieres.  

PREPARA TODAS TUS COSAS UN DÍA ANTES

Tal vez tú seas una de esas personas a las que les cuesta mucho trabajo iniciar a realizar una actividad, en especial si implica mucho esfuerzo físico. Para evitar que pospongas tu visita al gimnasio o que se te haga tarde, prepara todas tus cosas desde el día anterior, de esta forma te será mucho más sencillo ir sin tener que perder tiempo en arreglar tus cosas.

Tener tus cosas a la vista también influye en tu motivación, si un día no te sientes con muchos ánimos de ejercitarte, tal vez el ver tu ropa deportiva o tenis te dé ánimos de ir al gym. 

PIDE AYUDA A UN PROFESIONAL

Si estás iniciando a ejercitarte por primera vez o si no cuentas con mucha experiencia, lo ideal es que te acerques a un coach o entrenador para que te diseñe una rutina de acuerdo a tus necesidades físicas y te supervise . El no hacerlo, puede hacer que termines lesionado o sin obtener los resultados que tú estás buscando con el ejercicio.

En diversos gimnasios cuentan con un entrenador de planta quien te podrá asesorar e incluso enseñarte a utilizar cada una de las máquinas que se encuentran en el gimnasio. La mayoría incluso te realizan una prueba física para evaluar que tipo de ejercicios puedes hacer.  El contar con un coach, hará más fácil y eficiente el que cumplas tus objetivos físicos.

 

BEBE UN POCO DE AGUA

Un día antes de preparar tus cosas para el gym, asegúrate de alistar tu botella de agua. Procura que sea agua natural y no refrescos, bebidas energizantes, etc.

Tu mismo cuerpo te pedirá agua ya sea durante o después de una rutina, esto debido a que tu cuerpo eleva su temperatura con el movimiento. El agua te ayudará a refrescarte y además te mantendrá hidratado hasta que concluya la rutina.

Te recomendamos el suplemento SO2 DTX para hidratarte durante tus rutinas ya que cuenta con electrólitos, minerales traza, aminoácidos, sílica, entre otros ingredientes clave para mantener tu rendimiento y tus niveles de energía estables. 

Si de lo contrario, deseas prepararte para una rutina, te sugerimos SO2 NRGY, su combinación de taurina + cafeína aumentará tu nivel de energía y te mantendrá enfocado.

 

HACER CALENTAMIENTO

El calentamiento es muy importante antes de iniciar con cualquier actividad física, esto para preparar a tus músculos y prevenir lesiones. Para esto puedes hacer ya sean estiramientos estáticos o dinámicos.

Los estiramientos estáticos son aquellos en donde haces el estiramiento y lo mantienes durante 30 segundos y así sucesivamente. Mientras que los dinámicos son aquellos en los que realizas movimientos activos imitando tu entrenamiento real. De acuerdo con algunos profesionales, los estiramientos dinámicos son los mejores tipos de estiramiento ya que pueden prevenir lesiones,  mejorar el rendimiento y la capacidad aeróbica. 

Basta con que calientes entre 10-15 min de calentamiento dinámico,  estos pueden ser saltos de tijera, movimientos en círculos, entre otros.   

 

Haz estiramientos al concluir

 

Al igual que con el calentamiento, es importante que una vez que conluyas tu rutina, hagas ejercicios de estiramiento para que te relajes tanto física como mentalmente.

Te sugerimos ejercicios de estiramiento de cuello, brazos, espalda, piernas y respirar varias veces. 

Aunque los estiramientos no garantizan que se disminuya el dolor muscular, el hacerlo, te brindará una sensación de bienestar y hará que te sientas bien con ganas de repetirlo.